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Este fanfiction se lo dedico a todos los magos y brujas soñadores que les gustaría involucrarse o conocer como amigo a Harry:
J.W.


Capítulo 1: La Predicción

Era una Noche en la cual nevaba, como hace mucho que no hacía; tranquila y melancólica. Ella se encontraba en la entrada de su casa meditando sobre sus sueños mientras la nieve la abrazaba.

- ¿Que serán?- meditó la chica una y otra vez mientras recordaba su último sueño.

Había soñado ya varias veces con un enorme perro de color negro que se transformaba de la nada en humano. A veces creía que sus sueños eran predicciones por que muchas de las cosas que soñaba se hacían realidad; pero como podía ser eso cierto? No, debe ser pura coincidencia. De repente se estremeció al escuchar un extraño ruido que perturbó ese silencio; sacándola de sus pensamientos. Al levantar la vista vio algo que no podía creer; era el perro de sus sueños! Era igual, no lo podía negar. Durante una fracción de segundos se miraron; ella y el perro, y una extraña sensación invadió su cuerpo como si estuviere en éxtasis. Ella se percató que el perro tenía mucha hambre, solo con mirarlo se podía ver. Sin saber porque ella se dirigió lo más rápido que pudo hacia su casa sacó una plato de comida y se dirigió de nuevo donde estaba el perro. Al llegar este ya se estaba hiendo.

- ¡Espera un momento! ¡No te voy a hacer daño!- dijo la chica mientras corría hacia él.

El perro se detuvo y puso una extraña expresión; casi humana. La chica se acercó al perro y le dio la comida. Mientras éste comía lo acariciaba.

- Que extraño..- pensó mientras lo acariciaba- a mi no me gustan los perros pero este es diferente..no sé porque..

Cuando éste terminó de comer lamió a la chica como agradecimiento y ésta lo abrazo. Entre los cristalinos copos de nieve que caían sobre la calle apareció una extraña criatura que sorprendió más a la chica; era una águila gigante que tenía patas de caballo. Lo único que se le ocurrió fue salir corriendo; lo que ocasionó que la extraña criatura la persiguiera. Está muerta de miedo por la criatura se tropezó, y justo cuando la bestia la iba a alcanzar, el perro se puso delante de ella y se transformó en un ser humano y detuvo a la bestia. Tenía el pelo de color negro y la piel muy pálida. Era es mismo que el de sus sueños. No lo pudo creer, debía estar soñando que estaba despierta. Después de tranquilizarse se dio cuenta que en la caída se había fracturado la pierna izquierda y el dolor era incontrolable.

- ¿Te encuentras bien?- preguntó el hombre mientras examinaba la pierna herida- discúlpame...te puedo explicar todo...
- ¿Primero que nada como te llamas?- preguntó la chica con cara pícara.

El hombre dudó en responder, por que debía decirle a esa mocosa quien era?

-Me llamo Sirius- respondió el hombre con voy temblorosa- bueno, ahora que sabes quien soy por favor no te asustes..
- ¿Y por que debería de hacerlo?- lo contradijo ella- ¿Sabes que no se por que he soñado contigo a pesar que no te conozco..

El hombre sorprendido por lo que dijo la chica, solo se le ocurrió preguntar una cosa

- Y tú; cómo te llamas?
-¿ Yo?- exclamó la chica- me llamo Javiera.

Y al decir esto se escucharon pasos a través de la calle. Sirius temiendo quien fuera miró a la criatura y a Javiera que yacía en la calle incapaz de mover su pierna izquierda.

-¿ Que voy a hacer?- pensó Sirius.

No podía dejarla así como así. Él tuvo la culpa de su caía. Lo único que se le ocurrió hacer fue tomarla en brazos montar lo más rápido que pudo en la criatura y salir volando lo más rápido que pudo. Durante el vuelo ambos no se dirigieron la palabra. Javiera estaba ya muy aturdida con todo lo ocurrido como para seguir preguntándole a Sirius todas las dudas que tenía sobre él. Después de media hora de vuelo aterrizaron en un parque que a esas horas estaba desierto. Ya en tierra firme la chica empezó con sus preguntas.

-¿ Disculpa Sirius pero que es esa criatura? ¿ Que eres? ¿Cómo te transformas en perro? ¿Cómo es que te conozco de antes? - preguntó.
- Primero que nada no es una criatura, es un Hipogrifo y se llama Buckbeak. Bueno yo soy...- meditó antes de responder. Le creería que el es un mago? No, lo más seguro que no porque los Muggles no creen en eso.

- ¿Acaso eres un mutante y te da vergüenza admitirlo?- dijo ella.

A Sirius le invadió un ataque de rabia.¿ Como se le ocurría decir eso?- soy un mago aunque no lo creas- dijo éste un poco molesto por lo dicho por la chica- soy un animago por eso me puedo transformar en perro y no sé por que me conoces!!

A medida que Sirius le respondía sus preguntas, como lo de porqué se escondía de la ley, porque había sido culpado del asesinato de los Potter, quienes eran los Potter, que era de Londres, y que hacía en este país, más dudas tenía ella.

- Entonces viniste a éste país a advertir a una bruja que no se como se llama que vaya a Hogwarts porque un viejo brujo la va a matar- dijo Javiera.
Si- dijo Sirius- has entendido bien.

Después de hablar un largo rato con el misterioso mago y entender un poco sobre su mundo, aunque aún dudaba que existiera, Javiera recordó su pierna herida y todo el dolor regresó.

- ¿Sirius si eres un mago- dijo ella- podrías curarme mi pierna que me duele muchísimo?
- ¡Oh! Si claro se me había olvidado- respondió Sirius sacando la varita mágica que Dumblerore le había obsequiado y hasta ahora no la había utilizado. La alzó y murmuró-Férula!

Inmediatamente aparecieron unas vendas que rodearon la pierna de la chica y se ataron a una tabilla. Javiera no lo podía creer; Sirius era realmente un mago. No podía creer que la magia existiese. Unas lágrimas salieron de sus ojos.

- ¿Qué te ocurre? ¿Aún te duele la pierna? ¡Discúlpame pero no soy muy bueno curando! – dijo Sirius.
- No lo que pasa es que yo no te creí y me siento mal por eso- dijo con un hilo de voz.
- No es tu culpa, es difícil para un Muggle entender eso- dijo poniendo una mano en el hombro de la chica.

Javiera no sabía lo que era Muggle pero supuso que esa palabra se refería a la gente no mágica. Recordando su sueño le preguntó a Sirius si los Muggles podían tener predicciones. Al mago le llamó mucho la atención su pregunta ya que éstos no pueden tener predicciones porque es una habilidad mágica.

- ¿Preguntas eso por tu sueño?- le dijo Sirius
- Si- afirmó- lo que pasa es que casi siempre tengo sueños extraños que se hacen realidad como que te he visto antes en mis sueños y nos acabamos de conocer.
- ¿ Desde cuando tienes estas predicciones?- preguntó muy asombrado.
- Desde hace 6 años aproximadamente- respondió- creía que eran pura coincidencia que mi imaginación hiciera ese tipo de sueños pero ahora...no sé creo que podrían ser algo..
- La única explicación que le podría dar a tus sueños es que eres una bruja.. pero tu nunca has ido a un colegio de magia según veo- dijo- ¿Cuántos años tienes?
- Yo tengo 15 años- respondió.
- Te ves menor- comentó Sirius con una expresión de risa en su cara que hizo parecer como si el mago estuviera rejuveneciendo- pareces como si tuvieras 11 años.

- Todo el mundo me dice eso...- dijo Javiera con un poco de resentimiento.
- Lo que podría ser es que...no ya está prohibido pero igual podría ser- murmuró
¿¡ Qué cosa !?-le preguntó- ¡¡Vamos dime no me dejes con las dudas!!
- Bueno esta bien; pero escucha atentamente- dijo éste.

Se acomodó en el piso cubierto de nieve y comenzó con el relato

- Algunos magos y brujas vienen de familias Muggles, lo que a ciertos magos nos les agrada. Hubo un tiempo que una extraña organización de magos negros se dedicó al estudio de la despocesión de sangre mágica en magos de familias Muggles. Después de muchos estudios realizados por esta organización, estos magos descubrieron la manera de quitarle la magia a un mago de familia Muggle que era inyectándole una misteriosa piedra, parecida a una perla pero más amarillenta que hacía que la magia del mago estuviera bloqueada- tomó aire y siguió- esta organización fue buscada durante muchos siglos y recién a fines del siglo pasado fue descubierta y ejecutada, aunque no se sabe aún si quedan sobrevivientes. Ésta piedra sólo bloquea en 90% de la magia del mago, lo que creo que si tu fueras una bruja serías muy fuerte por que tienes predicciones (si es que son verdadera) que es una habilidad muy difícil de desarrollar para los magos. Existe una manera de quitar la piedra pero es muy dolorosa. Javiera quedó muy emocionada con el relato del mago. ¿ Y si de verdad es un bruja? Solo si lo intentaba iba a saber. Comenzó a soñar despierta en las miles de cosas que podría hacer como bruja; como volar en una escoba o hacer pócimas para convertir un sapo en persona. Sin dudarlo más le dijo a Sirius que quería probar el método para ver si tenía una de esas piedras.

-Yo no me sé bien el encantamiento- dijo mirando la cara de desilusión de la chica- pero lo sabré mañana.
- ¿Porqué mañana y no hoy?- preguntó ella.
- Porque estoy muy cansado, y tengo que llevarte a tu casa- respondió
- Y cuando llegue me van a castigar por dejar la puerta de mi casa abierta y desaparecer por toda la noche- lo contradijo.
- Pero no te puedes quedar conmigo acá a la interperie te vas a resfriar y tu pie no está bien-dijo Sirius.

Después de una larga discusión Sirius dejó que la chica lo acompañara pero si al final de esta loca idea (como dijo éste) no era más que una Muggle se enojaría mucho con ella y le aplicaría un encantamiento desmemorizante. Javiera muy feliz por que Sirius le dejó acompañarlo siguió todo lo que le decía Sirius mientras éste buscaba un refugio donde ocultarse él, Javiera y Buckbeak durante el día para no ser vistos por los Muggles por que ya estaba amaneciendo.

-Duerme lo que queda de amanecer por que para realizar el encantamiento se necesita mucha fuerza- le dijo.

Ella como buena chica se durmió aunque por todo lo ocurrido durante la noche se lo impedía; todo, lo del encuentro, lo del susto, lo del vuelo, lo de la conversación y lo del encantamiento no paraban de girar en su cabeza.