Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

Capítulo 2:

-Al valle de Godric.

Una ráfaga de viento llegó el desde una ventana abierta, descubriendo su cicatriz. El elfo ahogó un grito y chilló:

-¡¡¡¡Señor!!!! ¡¡¡¡Usted es Harry Potter!!!! ¡¡¡¡Harry Potter no debe ir al valle de Godric!!!! ¡¡¡¡No ahora que el Señor Tenebroso sube al poder!!!!
-Pero si no voy por eso- mintió Harry- lo que pasa es que... Tengo un amigo que se enfermó y no puede venir. ¡eso! Voy a eso mismo.
-Bien señor. Hans no se puede meter en su vida, así que si Harry Potter quiere ir al valle de Godric, irá al valle de Godric, pero Hans de todas maneras no lo consiente.
-¿Por qué no debo ir?
-Porque... Porque nosotros los elfos domésticos también conocemos la historia del niño que vivió, señor, y también sabemos de los planes del "que-no-debe-ser-nombrado" para quitarlo del camino-dijo el elfo tembloroso.
-No se preocupe, Hans, tendré mucho cuidado.
-Está bien, Señor- dijo el elfo- pero Hans aún no consiente que usted vaya al valle de Godric. La ida al valle de Godric le cuesta 25 sickles, pero si quiere una cerveza de mantequilla o un chocolate caliente le cuesta 29 sickles.
-Bien. Me quedo con el paquete de la cerveza de mantequilla.
-Señor, permítame mostrarle su cama. El viaje es largo. Llegaremos a las 8:30 del día de mañana.
-¡¿A las 8:30?! ¡¿Pues dónde queda ese lugar?!- Gritó Harry, asustando a Hans, quien brincó hacia atrás.
-Señor, ese lugar es mucho más lejos que la ciudad de Londres. Aún más lejos que el castillo de Hogwarts.- respondió aún más tembloroso el elfo.
-Está bien. Perdón por mi impertinencia y gracias. El elfo le hizo una reverencia, aún asustado, y fue hacia a la cabina. Luego regresó con la cerveza de mantequilla.se la dió a Harry y le dijo:
-Lo despertaremos a las 8:30. Muchas gracias.

Harry ni siquiera pensó en dormir. Pensó en escribirle a Ron. No quería decirle que iría al valle de Godric, pero tampoco quería mentirle. Por eso le escribió:



Querido Ron:
Muchas gracias por tu tarjeta. ¡No me pudiste dar mejor regalo que la noticia! Agradece a la Sra. Weasley por la tarta y a los gemelos por los artículos. La pluma que me has dado está súper. De hecho, estoy escribiéndote con ella. Dejé a los Dursley. Algo raro pasó, y como siempre, me culparon. No te molestes en buscarme. Para cuando recibas esta carta, ya estaré muy lejos. Tengo que irme. Con cariño,

Harry



Como Harry no quería arrepentirse después, ató rápidamente la carta a la pata de Hedwig y la lanzó por la ventana. Ella ululó agradecida y Harry le dijo que regresara al valle de Godric. Luego, Harry pensó en escribir a Hermione y Sirius, pero a ellos sólo les agradeció por sus tarjetas. Guardó las cartas en el baúl, para cuando Hedwig regresara. Entonces recordó el sobre negro, pero como ya estaba muy cansado, lo dejó para cuando estuviera en el valle de Godric. Si se podía, en la casa de sus padres, o en lo que quedara de ella. Bebió un sorbo de la cerveza de mantequilla, se recostó en la cama, y luego se dispuso a dormir.
Tuvo un sueño extraño: Había una casita en un valle muy lindo, donde también habían más casitas. Todas estaban decorados con adornos anaranjados y negros, porque era el día de Halloween. En esa casita, vivían una pareja con un bebé.

-Vamos Harry, es tu fruta favorita, come por favor- Decía una mujer bella, con unos expresivos ojos verdes.
-¿Aún no lo logras?- dijo un hombre alto, con un cabello negro muy alborotado. Él se acercó a su mujer, y al niño le dijo :
-Vamos pequeño rebelde, obedece a mami-

Entonces el niño rompió en llanto. Su madre lo cargó y lo tranquilizó hasta que quedó dormido. Luego lo acostó, y regresó a donde su esposo. La mujer estaba muy sonriente.

-James, para mí que este niño va a ser tan valiente y travieso como su padre.
-Puede que sea verdad, Lily, aún no lo he descartado- contestó el hombre también sonriente, besando a su mujer. Entonces llamaron a la puerta. Eran Remus Lupin, Sirius Black y Peter Pettigrew, amigos de la familia.
-Lunático, Canuto y Colagusano. Mis viejos amigos.
-Le hemos traído esto a ustedes, y esto a Cornamenta Jr-

Todos, incluidos James y Lily, sonrieron. Los amigos traían una caja de madera pintada de anaranjado que contenía un gran pastel de calabaza, muchos dulces de Halloween y un pequeño mameluco, también anaranjado que decía "Born to be wild" (Nacido para ser rebelde). Todos se rieron al ver la inscripción. Remus, Sirius y Peter estuvieron 2 hrs. aproximadamente, pero él lo negó. El primero en irse fue Peter. Dijo que tenía que irse, por que tenía "asuntos pendientes" Para finalizar la conversación, el pequeño Harry despertó. Lily, James, Remus y Sirius fueron a ver a Harry. Él estaba llorando, pero al ver a Remus y Sirius dejó de llorar. Luego dirigió hacia éstos 2 sus ojos verdes.
-Harry es idéntico a ti, James, pero tiene los ojos de Lily.
-Lo sé Canuto. ¿Sabes que tenía que hacer Colagusano?
-No sé. Debió tener mucha prisa, pues dejó su sombrero. Creo que iré a llevárselo.
-Entonces nos vemos.

Remus se aproximó al niño, que estaba a punto de llorar otra vez. Al verlo se calmó. Le tomo su manecita mientras le decía:

-Confío en que no sólo te parecerás físicamente a tus padres, sino que también en su alta moral-

Diciendo esto, se fue.

-Lúnático, Colagusano y Canuto. Nadie como mis amigos.

La tarde transcurrió, dando paso a la noche, cuando James gritó:

-¡Lily! ¡Es él! ¡Coge a Harry y vete! ¡Yo lo detendré!

Lily, con lágrimas en los ojos, cogió una maleta que tenía ropa, pañales y dinero que tenían preparada porque sabían que Lord Voldemort iba tras ellos. La mujer se dirigió hacia el niño llamado Harry, que lloraba incontrolablemente. Lo iba a cargar cuando vislumbró desde la puerta entreabierta un rayo cegador de luz verde, y oyó un golpe en seco. Ella comprendió lo que sucedía:
-¡¡¡James!!! ¡¡¡No, por favor!!! Entonces quien temía entró por la puerta. Lily cubrió a el niño. Voldemort le dijo:

-¡Apártate muchacha idiota!
-¡A Harry no por piedad! ¡Tómame a mí, pero por favor no a Harry!
-¡Quítate de en medio! No me das otra opción. ¡Avada Kedavra!

Lo último que vió Lily fue un rayo cegador de luz verde, y la cara asustada de su pequeño. Después Voldemort se dirigió a Harry y le lanzó su augurio mortal, que rebotó hacia él, dejándolo apenas vivo, y obligado a huir. Después, se oyó una risa fría y aguda, acompañada de un fortísimo dolor de la cicatriz. Hans, el elfo y el conductor estaban a su lado. Éste último se encontraba muy pálido. Al verlo despertar, los 2 le dijeron a coro:

-¿ Se encuentra bien? -Si. Lo siento.
-No te preocupes. Soy Lance. Hans me dijo que no despertabas y que gritabas- dijo el conductor ayudando a Harry a levantarse
- toma. Cómetela. Hemos llegado al valle de Godric hace ya 5 minutos.

Harry desenvolvió un paquetito que tenía una rana de chocolate.



EL VALLE DE GODRIC.

-Muchas gracias.

Cuando Harry iba bjando las escaleras del autobús noctámbulo, con su baúl y la cerveza de mantequilla, Hans el elfo le gritó:

-¡El Señor Potter debe cuidarse mucho!
-No se preocupe Hans, podré hacerlo.

Harry se despidió de Hans y Lance con un gesto de la mano. Cuando el autobús noctámbulo se alejó, Harry sacó su capa invisible, la guardó en el bolsillo y se acomodó el cabello sobre la cicatriz. Luego comenzó a caminar. Todas las casas tenían una bonita vista desde afuera, como en su sueño. Entonces, encontró a un brujo, ya viejo, que pulía su varita mágica en un banquillo de un jardín.

-Disculpe, ¿Usted sabe donde se encuentra la casa de los Potter, o lo que queda de ella?
-Si, muchacho. Tienes que ir un poco más lejos. Llegarás en unos 10 minutos. En el camino que está junto a la la fuente azul te tienes que meter. Es la última casa de ese camino. Te recomiendo que no intentes abrir la casa, pues si no tienes la llave mágica con la que se abre, jamás lo lograrás. La costumbre de este valle, es que si uno pasa por la casa de los Potter por 1° vez, se reza una oración por las víctimas del que-no-debe-ser-nombrado.
-Gracias. Que tenga un buen día.

Harry entró en ese camino, cuidó que nadie lo viera, y se puso la capa invisible. Cuando llegó a la casa de sus padres, sintió que dos lágrimas se resbalaban por sus ojos. Por fin estaba en el lugar donde había sido feliz su primer año de vida, por fin estaba en el lugar donde quedó huérfano y donde se hizo esa cicatriz en forma de rayo, por fin estaba ahí. Hizo lo que el viejo le dijo, y rezó la oración. Al terminar, sintió el impulso de ver su álbum de fotografías. Las vió una a una. Al terminar, antes de cerrarlo, se percató de que había un sobre que nunca había visto. Decía:

Valle de Godric.
Señor Harry Potter.
31/ octubre/ 1981.

Harry analizó el sobre. El valle de Godric era el lugar donde había vivido su primer año de vida. Señor Harry Potter era su nombre. Pero, ¿Que significaría 31/octubre/1981? 31 de octubre era el día de Halloween, y en 1981 Harry tenía un año. ¡Harry comprendió el mensaje! Entonces abrió rápidamente el sobre, que contenía... ¡La llave de su casa!



ALERTA PERMANENTE

A Harry le temblaron las manos al introducir la llave en la cerradura. Después de largo rato, logró abrir la puerta sigilosamente, pero no pudo evitar un merecido rechinado de la puerta, ya que estuvo inmóvil y sin aceite durante 16 años.
Harry entró cautelosamente por la puerta, y luego la cerró. De verdad la casa estaba en ruinas, aparte de que todo tipo de objetos estaban tirados: Habían libros, objetos mágicos que Harry jamás había visto en su vida, dinero, y una foto enmarcada en oro de Harry, James y Lily Potter. Harry recorrió con la mirada toda la casa. Le parecía increíble que hubiera vivido alguna vez allí. Harry vió una mancha, entre negra y roja, que sobresalía entre la gruesa capa de polvo. Harry se acercó, removió la capa de polvo, y vislumbró la marca con la que Lord Voldemort había matado a tanta gente inocente: la Marca Tenebrosa. Harry comprendió que ahí había muerto su padre luchando hasta el final. Siguió recorriendo la casa, subió las escaleras y dió con una puerta entreabierta.
Entró por ella y descubrió lo que había sido su habitación cuando había sido un bebé. Le entró melancolía. Recorrió el cuarto con la mirada; vió una cuna pequeña, un mueble con juguetes para niños no mayores de 2 años, una maleta y otra mancha en el suelo. Vió señales de quemaduras que comenzaban en un hoyo en el suelo.
Cuando Harry se agachó para analizarlo, le empezó a doler la cicatriz. Supuso que ahí había vencido a Voldemort. El dolor le recordó el sobre negro. Fue hasta su baúl. Agarró el sobre cuando empezó a dolerle suavemente la cicatriz. Abrió el sobre y leyó un texto que decía:

NiñO PotTer: EL sEñOR teNeBRoSo te ViGilA MuY DE CeRCA.

Las letras habían sido recortadas de algún texto escrito a máquina. La hoja también era negra. La volteó, y el otro lado era blanco, con una marca tenebrosa impresa. Harry había visto en esos dos días más marcas tenebrosas que ningún otro alumno de Hogwarts. Empezó a atar cabos: Primero, Colagusano se deja ver en Hosmeade. Segundo, recibía una carta que contenía una amenaza de parte de Voldemort. Tercero, tía Petunia es atacada y se encuentra una marca tenebrosa en su mano. Cuarto, un elfo doméstico le dice que corre peligro en el valle de Godric. Si Harry no actuaba bien, podría morir como muchos. Lo primero que decidió hacer fue escribir a la persona indicada...



Estimado Profesor Dumbledore:
Lamento molestarlo en sus bien merecidas vacaciones. Le escribo porque muchas cosas raras han sucedido. Primero, a las 8:35 del 31 de julio, llegó una carta anónima, y en cuanto la ví, me dolió la cicatriz. En ese momento, mi primo Duders gritó, salí y ví a tía Petunia tirada en el suelo con la Marca Tenebrosa en la mano. Tío Vernon me amenazó con que si no dejaba el lugar, llamaría a la policía. (Los "Policías" son guardias muggles que llevan a la prisión a la gente que ha infringido la ley a una prisión muggle) Entonces escapé y llegó un autobús noctámbulo que me trajo hasta la casa de mis padres. Encontré en el álbum de fotografías que el profesor Hagrid me regaló la llave de la casa. Le pido por favor instrucciones.

Harry

PD: Espero que esté disfrutando sus vacaciones.



Ahora todo lo que tenía que hacer era esperar a Hedwig. Dejó su baúl bien escondido debajo de una mesa, y se dispuso a salir a dar un paseo.